Neonatología

La controvertida circuncisión. Hacerla o no hacerla?

J Henry Simes escribe lo siguiente acerca de la circuncisión:

Este  es un tema  en el que todavía no existe un consenso general. La decisión muchas veces se da con base en factores culturales, religiosos, geográficos o familiares. Hay regiones donde la  circuncisión  casi no se realiza, por ejemplo en Asia, Sudamérica, Centro América y Europa.

En contraste, datos preliminares indican que en Canadá y EEUU,  aproximadamente el 50% de los niños son  circuncidados. Así mismo, existen comunidades que se unen por razones religiosas en la recomendación de la circuncisión,   tal y como sucede con los judíos y los practicantes del Islam.Desde el punto de vista médico, aunque existe evidencia de que el realizar la circuncisión puede tener efectos benéficos potenciales, tales como disminuir la incidencia de infección de vías urinarias en el primer año de vida, o disminuir el riesgo de cáncer de pene o inclusive disminuir el riesgo de transmisión de infección por HIV, la Academia Americana de  Pediatría   indica  que no hay suficiente información aún para recomendar de manera rutinaria la circuncisión en todos los niños.Así, la decisión debe ser individual y se debe analizar riesgo beneficio en conjunto con el pediatra. Los riesgos que se han reportado con la circuncisión son hemorragia (0.1%), infección, inflamación en la punta de uretra (por donde sale la orina), necrosis ó destrucción (extremadamente raro) etc.También, algunos reportes anecdóticos mencionaron que la sensibilidad del glande se podría ver disminuida en los hombres circuncidados, sin embargo,  Masters y Johnson han presentado evidencia contraria a esto y aseveran que la  discriminación tactil en la superficie ventral y dorsal de la piel de la punta del pene (glande) es similar entre hombres circuncidados y no circuncidados. Se debe recordar que si no se realiza circuncisión, la mayoría de los niños tendrán una excelente retracción del prepucio (piel sobre la punta del pene) a los cinco años de edad, y también es fácil enseñar a los niños a realizar medidas higiénicas  para evitar que se acumulen secreciones o bacterias alrededor del glande (punta del pene).

Consideraciones históricas

En el siglo pasado, Sayre y Heckford utilizaban el procedimiento de la circuncisión  para curar parálisis y problemas en la pelvis, así como para tratar algunos  casos de epilepsia y corea.  Sayre, en "Transactions of the American Medical Association”,  proponía en 1890  que las alteraciones que provocaba un pene “apretado” por un prepucio (piel  que cubre la punta del pene) eran de tal magnitud,  que tenían efectos devastadores  sobre el sistema nervioso, pudiendo ocasionar parálisis. De tal manera  que al liberar el pene  con la circuncisión, se podían curar algunos de esos problemas.  Posteriormente  se ha visto   que esto no es cierto.