Neonatología

Neonatología

Es muy interesante analizar la evolución de la neonatología.   Esta es una rama de la pediatría que se encarga principalmente del  estudio y atención integral del recién nacido grave  y/o prematuro. Como  menciona Gordon Avery,  la  neonatología  se puede considerar como un árbol con varias raíces: obstetricia, cuidado del  prematuro, fisiología perinatal y  terapéutica.  Estas raíces   nutren  al tronco que es el  área de cuidado intensivo neonatal y a su vez se derivan  ramificaciones muy especializadas dentro de la neonatología tales como la infectología, neurología, cardiología, nefrología, nutrición, ética etc.

Existen  reportes del siglo XVIII   que ponen de manifiesto las prácticas médicas antiguas  para el manejo del recién nacido. Así por ejemplo,  en 1749, W Cadogan  describía  que a los recién nacidos los  envolvían y apretaban  con franelas que  pesaban más que el mismo bebé, y la presión ejercida sobre su cuerpo producía “hinchazón” de las extremidades y “apretaba” los intestinos. De igual manera,  a los bebés se les  ponían zapatos y calcetines,  y se aconsejaba que se cambiaran estos cada hora!.  La mayoría de los prematuros se morían, y  se consideraba  extraordinario  la atención médica   de uno de estos ”debiluchos”, que era  como se les llamaba antiguamente.

 

El 1 de Febrero de 1891,  el New York Times encabezaba uno de sus reportajes: “Un niño muy pequeño en una incubadora; un paciente interesante en el Hospital de Bebés”.  Este  artículo   se refería a un  bebé de 3 libras (menos de 1500g)  que se cuidaba con esmero en el Hospital de Bebés situado en  Lexington 657. La enfermera  predecía que este pequeñín sería muy guapo y que además podría llegar a ser presidente de EEUU.  Esta noticia parece poco importante en estos días, ya que existen bebés de menos de 500 g que sobreviven  y los avances han sido de tan importantes, que las áreas de cuidado intensivo neonatal están llenas de este tipo de pacientes.

 

Uno de los aportes más importantes hechos a la neonatología y que han permitido la sobrevida de estos pequeñines fue el entender  la importancia de calentar y  nutrir  adecuadamente a los recién nacidos prematuros  y evitar  el contacto  con   infecciones. Pierre Budin  puntualiza claramente estos puntos en su obra;  él y su alumno Couney son considerados los pioneros  del cuidado del prematuro  en incubadora.  También,  Julius Hess, Evelyn Lundeen y Florence Nightingale  subrayaron la importancia  de  mantener  el cunero  en silencio, con muy poca gente,  y  recalcaron la importancia del lavado de manos y de la necesidad de   utilizar  batas para el cuidado de estos prematuros.  Con estas medidas tan simples se ha permitido   incrementar la sobrevida de estos pequeñines y actualmente  existen avances tecnológicos increíbles que proporcionan gran apoyo a ese ser  tan indefenso que tiene un gran potencial.