Aborto de repetición

Aborto habitual

Para que se considere aborto habitual, deben presentarse por lo menos 3 pérdidas consecutivas del embarazo.  El riesgo de un primer aborto es entre un 15 a 40%, el de dos oscila entre 2 y 3 %, y el de tres es menor al 1%.

Por tal motivo, el estudio de las parejas con aborto habitual se inicia con una historia y examen clínico completo de la pareja, para posteriormente pedir exámenes de  laboratorio y de gabinete específicos para cada caso en particular.

Alteraciones congénitas y alteraciones cromosómicas presentan de un 50 al 60% de las veces cariotipos anormales (trisomías 50%, poliploidías 16% y monosomías 15%); el resto de las alteraciones son por mosaicos y traslocaciones de los cromosomas.

Para el estudio de este tipo de alteraciones es de vital importancia hacer un cariotipo (conocer el número de cromosomas, los cuales son la unidad fundamental del ser humano) tanto del padre como de la madre y el tejido fetal (si hay facilidad); es un estudio delicado y caro. No existe tratamiento alguno si se presenta anormalidad, sin embargo, nos proporciona explicaciones precisas de pérdidas recurrentes.

Si existen datos de hijos con alteraciones congénitas o defectos cromosómicos, así como de muertes fetales al final del embarazo, se debe realizar el estudio cromosómico.

Por tal motivo, la valoración por el genetista es de vital importancia para conocer el pronóstico de una pareja que presenta alteraciones cromosómicas; en tal caso se puede contemplar la donación de gametos y/o la adopción.